La
palabra nos hace libres, aprendemos a razonar cuando nos expresamos, somos cuando
decimos que somos. La palabra tiene
poder y si lo relacionamos con la radio la gente comete un error al
creer que esto significa pretender controlarlos,
si bien es cierto silenciar es una estrategia para crear inferioridad, es la
mejor manera de deshumanizar y de dividir pueblos, si le quitamos la libertad
de expresión a una comunidad conseguiremos la fácil manipulación. La
radio es interacción y participación, no manipulación.
Partiendo de este
concepto, la radio muy aparte de ser un medio de comunicación que informa, es
aquel da la mano a aquellos que creen no tener voz ni voto y que motiva a
recobrar las esperanzas de poder ser escuchados, hacer que las ilusiones se
vuelvan realidad, y que no existan más enmudecidos por las injusticias.
Cabe resaltar que hablar sobre el lenguaje de la radio es importante y es que este está
constituido por tres voces: los efectos de sonido, la música y palabras, las
cuales el conductor debe saber dominar para así poder comunicar efectivamente
su mensaje. La música y los
efectos de sonido son indispensables en cualquier tipo de programación, pero
existe un plano más importante y aquí entra a tallar la palabra, un buen
locutor debe hablar claro y bonito, claro porque tiene que ser entendible al
momento de expresarse.
El empoderamiento
y libertad de expresión juegan un papel muy crucial y es que el hecho de pasar
de simples pobladores con cédula a personas que participan activamente en la vida
de su comunidad, hace que el pueblo se sienta capaz de ser, que
piensan con cabeza propia, que eligen a sus gobernantes y también los
fiscalizan, que denuncian la corrupción, que se organizan, que se movilicen,
que no se conformen con la democracia representativa.
Cuando el pueblo decide o intenta comunicarse por sí mismo, sin tutela y sin intermediarios, se considera un peligro para el poder establecido, pues vivimos en un mundo con fines económicos y políticos en donde sale a la luz lo que los dueños de la radio quieren que salga. Como dice el antiguo refrán “Quien paga manda”, los dueños de la emisora manejan hasta el dial del FM y de esta manera niegan el acceso a nuevas radios poniendo como escusa la saturación de este, dejando así fuera de la competencia posibles radios comunitarias.
Cuando el pueblo decide o intenta comunicarse por sí mismo, sin tutela y sin intermediarios, se considera un peligro para el poder establecido, pues vivimos en un mundo con fines económicos y políticos en donde sale a la luz lo que los dueños de la radio quieren que salga. Como dice el antiguo refrán “Quien paga manda”, los dueños de la emisora manejan hasta el dial del FM y de esta manera niegan el acceso a nuevas radios poniendo como escusa la saturación de este, dejando así fuera de la competencia posibles radios comunitarias.
La radio comunitaria.
Cuando una radiopromueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses; cuandoresponde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza suprimera propuesta; cuando informa verazmente; cuando ayuda a resolver los mil yun problemas de la vida cotidiana; cuando en sus programas se debaten todas lasideas y se respetan todas las opiniones; cuando se estimula la diversidadcultural y no la homogenización mercantil; cuando la mujer protagoniza lacomunicación y no es una simple voz decorativa o un reclamo publicitario;cuando no se tolera ninguna dictadura, ni siquiera la musical impuesta por lasdisqueras; cuando la palabra de todos vuela sin discriminaciones ni censuras,ésa es una radio comunitaria.
Entonces, cuando hablamos de radio comunitaria o conocida también como radio popular estamos hablamos de interés común, una emisora que está dispuesta a escuchar a una comunidad, que se caracteriza por tener como principal derecho la comunicación; a veces confundimos “radio comunitaria” con “radio local”, entendemos el termino comunitario como “pequeño” o “rural”, sin embargo, la radio comunitaria no se vale del territorio que cubre sino del interés por el que apuesta.
La radio comunitaria no necesita de personal con títulos o con diplomas, muchas de las personas que trabajan en estas son voluntarias, lo que si se requiere es una buena preparación y realización de los programas, las gana de querer hacerlo y de querer difundir la democracia, en una sola palabra, profesionalismo.
El primer desafío de una radio comunitaria es hacer que la comunidad se exprese a través de la radio, que hable, que debata acerca de su realidad social, que opine con respecto a otras comunidades y critique las decisiones del gobierno. El pueblo necesita ser atendido, escuchado, expresar incomodidades y emociones, este más que nadie es quien sabe lo que quiere y lo que necesita para su desarrollo.
De esta manera fomentamos la ciudadanización, que hace referencia al respeto profundo que merece todo individuo por el simple hecho de serlo.
Entonces, cuando hablamos de radio comunitaria o conocida también como radio popular estamos hablamos de interés común, una emisora que está dispuesta a escuchar a una comunidad, que se caracteriza por tener como principal derecho la comunicación; a veces confundimos “radio comunitaria” con “radio local”, entendemos el termino comunitario como “pequeño” o “rural”, sin embargo, la radio comunitaria no se vale del territorio que cubre sino del interés por el que apuesta.
La radio comunitaria no necesita de personal con títulos o con diplomas, muchas de las personas que trabajan en estas son voluntarias, lo que si se requiere es una buena preparación y realización de los programas, las gana de querer hacerlo y de querer difundir la democracia, en una sola palabra, profesionalismo.
El primer desafío de una radio comunitaria es hacer que la comunidad se exprese a través de la radio, que hable, que debata acerca de su realidad social, que opine con respecto a otras comunidades y critique las decisiones del gobierno. El pueblo necesita ser atendido, escuchado, expresar incomodidades y emociones, este más que nadie es quien sabe lo que quiere y lo que necesita para su desarrollo.
De esta manera fomentamos la ciudadanización, que hace referencia al respeto profundo que merece todo individuo por el simple hecho de serlo.
Los
temas que se emiten son de interés para la comunidad tales como:
-Salud: Sobre
las enfermedades más comunes en la zona, prevención de las enfermedades, apoyo
a las campañas de vacunación que se llevan a cabo en la zona, la limpieza y la
salud, preservación, cuidado e incremento de las áreas verdes, nutrición, etc.
-Apoyo
a la integración y consolidación de las familias: Paternidad
responsable, Economía familiar, relación padres e hijos, problemas juveniles,
programas dedicados a los niños de la zona, programas de revalorización de la
mujer, etc.
-Programa
de apoyo a la organización de los pobladores: Funciones de las organizaciones, papel de los
dirigentes, trabajos y luchas comunales, valores humanos que se deben cultivar,
promoción del arte y la cultura popular, alentar la realización de festivales
artísticos, difundir las experiencias culturales provincianas de los
pobladores
de los pueblos jóvenes, organizar concursos de poesía, música y teatro, pintura popular.
de los pueblos jóvenes, organizar concursos de poesía, música y teatro, pintura popular.
-Otros: Noticiarios
zonales, entrevistas zonales, reportajes, entretenimiento - programas de humor
convocatorias, etc.
Debemos
tener en cuenta también que la publicidad tiene espacio en la radio comunitaria
y esto no la hace una radio comercial, esta como todas las demás necesita
solventar sus gastos, pero con la diferencia de que estos ingresos son para
volverlos a invertir.
En
nuestro país el principal desafío es la legalización. La ley ya es un avance
porque al menos menciona que hay una modalidad de radios comunitarias, pero
esta definición se queda en lo rural, en lo campesino. Hay radios como Radio
Stereo Villa, en Villa el Salvador, una radio comercial, pero que hace trabajo
comunitario porque su referente social es la comunidad de Lima sur, es decir,
piensa como radio comunitaria, al margen de que vende publicidad, algo que la
ley no se lo prohíbe.
Por
otro lado existen también radios comerciales, que tiene netamente fines de lucro,
no están más que ligadas
a los temas de religión y organismos no gurbernamentales, y estas hacen uso de
distintas modalidades para llegar a su público y más que nada para ser
entendida se valen de la publicidad para generar
dinero sin importar el daño que cause el producto ofrecido, algo parecido pasa
con la radio estatal que muchas veces
busca generar reacciones en las masas vendiendo la imagen de partidos
políticos, lo cual está por debajo de la ética radial.
Cuando
una radio promueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses;
cuando responde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza
su primera propuesta; cuando informa verazmente; cuando ayuda a resolver los
mil y un problemas de la vida cotidiana; cuando en sus programas se debaten
todas las ideas y se respetan todas las opiniones; cuando se estimula la
diversidad cultural y no la homogenización mercantil, ésa es una radio
comunitaria.
La
pregunta que surge ahora es ¿Quién maneja actualmente las radios comunitarias?
¿Está en buenas manos? ¿Que nos asegura que no está bajo las manos de algún
partido político? ¿Cómo evitar una manipulación de masas? La gente ambiciosa
siempre busca su beneficio propio y que mejor manera que utilizar la radio
comunitaria como una manera de manejar pequeñas masas, es por eso que debemos
tener en cuenta la importancia de una radio nacional y una radio local pues de
esta manera evitaríamos como comunidad la venda en los ojos con respecto a la
problemática de nuestro entorno social.
Entonces
¿Necesita la comunidad ventilarse con información externa?
Por
supuesto, una de las frases que me llamo mucho la atención fue la de la
canadiense Vinny Mohr, directora de Radio Coop, en Vancouver, le preguntaron la
diferencia entre una emisora local y otra de alcance nacional y ella dijo lo
siguiente:
La
radio local es como un espejo y la nacional, como una ventana.
La
radio local nos brinda información de los asuntos de nuestro entorno, del lugar
en donde nos encontramos, nos ayuda a entender y valorar lo que somos, poniendo
a nuestros oídos la realidad de nuestra localidad, dándonos a conocer la
problemática de nuestra comunidad, como cuando estas frente a un espejo y
analizas tus defectos.
Por
otro lado, la radio nacional llamada ventana
nos pone en vitrina y a la vez nos muestra la diversidad cultural y nos ayuda a
entender lo que pasa fuera de nuestro entorno social.
Cabe
resaltar que deberíamos buscar alimentarnos de ambas radios ya que nos vendría
mal encerrarnos solo en una de estas, como lo mencione anteriormente, tendrías
desventajas con respecto a la realidad externa, otro de los puntos es que como
oyentes puede que nos aburra escuchar siempre las mismas quejas del vecindario,
tiene que ver mucho también con la autoestima y estima del pueblo, pues la
radio local habla de las pequeñas y grandes cosas de la comunidad.
Pero
tampoco es bueno pasársela divisando solo la radio ventana puesto que
estaríamos siempre pensando que lo bueno viene de afuera y de esta manera
desvalorizando lo propio.
La
radio local te enseña que no vales menos que otros y la nacional que no vales más
que otros. Una radio comunitaria es también una radio espejo, es un componente
central para la cohesión social, la diversidad de voces que robustecen a la
democracia participativa y la libertad de expresión. Una radio comunitaria es
sinónimo de desarrollo.

Diego,
ResponderEliminarBuen ensayo, conforme vayas asumiendo nuevas perspectivas mejorarás.